Para el 3º taller trabajamos sobre las enfermedades de transmisión sexual y el uso de preservativo. Esta vez, permitimos que los chicos se agruparan por afinidad, porque en los encuentros previos fuimos observando algo de resistencia al momento de conformar los grupos con las dinámicas propuestas por nosotras. De hecho, la vez anterior algunos se habían cambiado de grupo y otros se cambiaron el cartel del nombre (en todos los encuentros les pedíamos que se pusieran un cartelito con el nombre y nosotras hacíamos lo mismo para poder identificarnos). Para esta actividad armamos un semáforo y les entregamos unas frases por grupos.
Ellos tenían que decidir si por medio de esa práctica podía transmitirse una enfermedad de transmisión sexual y pasaban al frente a colocar las frases en los distintos colores del semáforo. Acá había ajustes para hacer: le repartimos muchas frases a cada grupo y a todos los grupos las mismas. Esto hizo que tuviéramos frases repetidas en el semáforo, que se demorara mucho la actividad y que nos costara después organizar la puesta en común. Igual pudimos abordarlo y seguir con la segunda actividad en la que tenían que ordenar los pasos para poner un preservativo.
Después, en grupos, tenían que colocar un preservativo en unos penes de plástico.
Esta actividad les resultó bastante complicada, pero fuimos acompañándolos en cada grupo para que todos pudieran observar cómo hacerlo. Mientras hacíamos esta actividad, la profesora de Ciudadanía se fue del aula. Yo no había notado su ausencia, pero después Erika y Alejandra me hicieron dar cuenta que evidentemente no se sintió a gusto. Esto junto con lo del docente de Biología me hacía pensar en lo significativo del rol docente, en todo lo que uno puede no transmitir o transmitir de manera equivocada siendo quien ostenta el saber frente a los alumnos.
Para terminar, hicimos una devolución sobre las preguntas del buzón y todos dijimos unas palabras sobre cómo nos sentimos a lo largo de los talleres. Para mí, fue una hermosa experiencia. Los chicos se involucraron con la propuesta, pudieron escucharse y expresar sus opiniones y a nosotras nos recibieron en todos los encuentros con entusiasmo. Antes de despedirnos, les entregamos un sobre a cada uno que contenía folletos informativos y un preservativo.


















